lunes, 10 de enero de 2011

Satélites

Se podía decir que le habíamos visto las orejas al colibrí. Que el tiempo había transcurrido en la absoluta monotonía, si es que en algún momento transcurrió, en esas tardes en las que el sol desciende y siempre parece agosto. Parecíamos estar ingrávidos en la densidad que los científicos llaman tiempo y que no redimen ni los aires acondicionados ni las aspas pintadas de un ventilador. Podía ser un cataclismo, o bien una rigurosa función de teatro en la que un espectador siempre espera que ocurra algo que nunca va a ocurrir. Pero los días, las tardes, las noches y, en general la vida, acaecían en una concatenación de aire viciado, de viento cálido y sordos sorbos a lo que se le puede llamar vida.
Entonces, empezábamos a notar como los edificios nos iban expulsando poco a poco de lo que era nuestro universo natural: la ciudad. De unos antepasados que también eran ciudad, y que más allá de lo que ocurría en los televisores todo era ciudad, el planeta era ciudad, el mar otra ciudad, que a su vez flotaba en un espacio que comenzaba a ser ciudad.

-Fíjate Mano, el satélite más excepcional de la NASA está ahora añicos flotando por el espacio, es incompresible ¿Cómo puede colisionar algo tan diminuto?. Mano, ven a verlo, que esto es noticia.

-¿Pero colisionó fuera de su orbita estacionaria?

-No Mano, eso no lo dicen, pero esto va a traer cola, era una de las inversiones más importantes. Fíjate, no se ven ni los restos, y creo que todo está grabado en directo.

-Increíble, además chocó con el que lanzaron hace dos semanas. ¿No te parece raro?

-Rarísimo. Pensaba que los microsatélites no podían colisionar.

-Aunque según dicen, el último era nanosatélite. Era una evolución del satélite colibrí, que ahora no recuerdo como se llama.

-¿Mano, y por qué le pondrían ese nombre? Colibrí.

-Ni idea, lo cierto es que es asombroso.

-Sí, Mano ¿pero los nombres? Colibrí, Rana, Leopardo, Lobo...

-Sabes lo que leí el otro día, que no somos tan inteligentes, así que no sirve de nada preguntarse tantas cosas. No hay que darle importancia a los nombres, la tecnología es para bautizarla como quieras, es una creación.

-Yo escuché, no recuerdo dónde, que quedan lugares, Mano, lugares en los que dicen que todo es verde, como lo que venden en los supermercados y que también copian los nombres de la tecnología. Como el Spinac Speed (SS), ese ordenador que te permite pilotar tu propia nave por el espacio, pues he visto unas hojas verdes comestibles que las han llamado igual.

-Es cierto, creo que lo he visto, aunque he oído hablar de lugares verdes, como esos árboles que hay en las calles, dicen que hay zonas interminables de esos
árboles, aunque creo que el (SS) por allí no andaría.

- La (SS) está en fase experimental, pero esos lugares verdes, ¿no deben ser fantásticos?

-Pero, sabes otra cosa, también ponía que siempre hemos estado dominados por seres menos inteligentes. Y ponían el ejemplo de los jugadores de póker que cuando juegan por primera vez siempre ganan, porque manipulan al jugador experto.

-¿Cómo es eso, Mano? ¿El jugador experto cree que puede ganarle y termina perdiendo?

-Sí, es el engaño, se engaña a sí mismo confiando en su inteligencia y termina siendo manipulado. Y es como si te dominase otro ser menos inteligente, menos experimentado, ponían el caso de las uvas que ellas mismas se hicieron las impasibles pero irresistiblemente rojas para ser comidas por los humanos, y así esparcir sus semillas a lo largo de todo el mundo.

-Son como satélites que andan gracias a nosotros, Mano.

-Justo, eso es, eso mismo. ¿Pero igual ocurre con todo lo que inventamos?

-Creo que tendríamos que ver esas uvas, uvas y más uvas. En uno de esos lugares verdes, sin el Spinac Speed, a píe. Como se hacía antes.

- Tu quieres doblar el espinazo. Gracias a nuestros abuelos y todos nuestros antepasados podemos ver todo sin salir de la casa, andar por una zona de esas verdes sería desperdiciar el esfuerzo que hicieron antes. Mucho antes, para que tu y yo tengamos algunas comodidades.

- Mira Mano, dicen que era un nanosatélite llamado Lobo. Como una pila de diminuto. Me pregunto que utilidad tendría tan grande inversión, no sé para qué sirve todo esto.

-Pero te das cuenta, creo que les ponen nombres de animales. Toda la tecnología con nombres de animales. ¿No es extraño?

-Una sustitución, unas cosas por otras, si que es extraño Mano. Quizá crean que ese nanosatélite Lobo fue atacado por colibrí.

-Supuestamente, al ser así el colibrí debería ser un animal feroz.

-Mano, ¿no te cansas de pintarle las aspas al ventilador? Me parece que siempre es lo mismo, y que aquí ni varían las estaciones, aunque en el televisor siempre muestren sequía. ¿Y sí fuésemos en busca de los colibrí? ¿No iban en manadas?




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