Somos tantos los que buscamos algo sin saber lo que perdimos. Y la ciudad te engulle y lentamente se dilata, aumenta abominable e imperceptible. Y como un mar que crece gota a gota sus olas te sorprenden y te atrapan con sus garras de sal incapaz de saltarlas. Pero la ciudad no te suelta. Te arrastra. Y su ciénaga de intestinos metálicos resopla saciada desde sus entrañas.
Lágrimas perdidas, lágrimas de risa y de llanto turban la expresión en el mismo gesto, como la delgada línea que separa el placer del dolor y que se congela en los recuerdos como en una fotografía muda, silenciosa, escalofriante, donde el tiempo avanza y amarillea los recuerdos al igual que las paredes se van deteriorando por el humo del tabaco, donde el espinazo de la ciudad envejece y se renueva diariamente en generaciones que crecieron en descampados y que ahora nadan envueltos en redes de plástico.
En las calles nos perseguimos, y la ciudad deambula hacia ninguna parte, como una isla flotante, sin rumbo, sin preguntas, pero también sin respuestas. Ciudad de ruido, ¿hacia dónde vamos? Entonces vemos como sisea la serpiente en la carretera, entre los coches de hojalata, como una lata de refresco que alguien patea y su ruido fastidioso se escucha por toda la ciudad en una noche solitaria.
La ciudad amanece, abre sus puertas, otra vez pregunto, pero nadie contesta. Ando como entre termitas por avenidas, por vagones de subterráneos, por rincones escondidos. Pienso sin saber por qué en las vidas que se cruzan a mi paso, en la ira, en la felicidad, en el miedo, en la alegría, pero también en el camino que hemos trazado y todo esto es como estar montados en un carrusel, giramos y giramos y si alguien salta quién sabe dónde irá a parar con su locura. A algún abismo que nos espere con los brazos abiertos y caigamos en un llanto fonéticamente roto.
Ciudad, ciutadella, villa de camas vacías e interminables aceras, pregunto por tu voz que tantas veces es muda, en mi balcón me duermo, mirándote, como lo hace cada día la luna, que tantas sombras con su luz camufla.
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